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lunes, 16 de noviembre de 2015

Dentex Veraniego

Verano atípico para mí,  tras 4 años sin poder  cazar en verano este año me he desquitado con algunas salidas en media veda junto a los amigos de siempre.

Así las jornadas para la pesca han quedado resumidas en muy pocas y contadas ocasiones, más que nada para echar el día con amigos, ya que estas fechas a mi son las que menos me gustan para estar en la playa, debido  al excesivo calor  y la aglomeración de gente de día, y a los mosquitos y la falta de capturas de talla por la noche.

Con todo esto siempre hay alguna playa retirada o algún roqueo donde poder aprovechar las horas más frescas de la mañana.
En esta ocasión fuimos a calar algo de cebo a ver si se mostraba activo algún depredador veraniego como chovas y palometones.

La mañana transcurría sin pena ni gloria, muy poca o ninguna actividad,  coger incluso cebo se antojaba complicado, así que pensando ya en recoger decidimos movernos un poco del sitio  para ver si teníamos algo de actividad.   Fue justo empezando a mover los bártulos cuando a lo lejos y de espaldas escuché la chicharra del carrete sonando a tope, vi la caña totalmente arqueada y sacando línea de una forma brutal.  Mi compañero Antonio se percató igual que yo y cogió  la caña primero al estar mucho más cerca que yo y lo clavó con decisión, no había duda estaba bien clavado.
Cuando llegué me cedió la caña y empezó el combate, los primeros amorrones hacían presagiar que no era mala pieza, pero su comportamiento era distinto al de un pelágico, en un momento y ante la resistencia que oponía pensamos que se trataba de algún tipo de raya o chucho  grande, ya que hasta en dos ocasiones  hizo el amago de encuevarse o aplastarse, pero tras forzarlo un poco y poner al límite el fluorocarbono Wiffis del 0.62 conseguí darle la vuelta y sacarlo de donde se hubiera escondido.
Tras una bonita lucha vimos asomar este precioso dentón, mi segundo dentón y mayor que el anterior, el cual no esperábamos ni por la fecha ni por el pesquero, pero demuestran que son voraces al máximo. 

Esta pesca me engancha cada vez más ya que las sorpresas que se lleva uno son muy gratificantes y se aprende a diario.

En este caso el montaje usado fue línea trenzada Wiffis Infinity del 0.30mm, bajo de línea Wiffis Flexor del  0.70 y para la gameta como ya he comentado Fluorocarbono Invisible Wiffis del 0.62 anudado a dos triples Owner ST-66 del número 1.  Sin lugar a dudas para este tipo de pesca se necesitan materiales a prueba de bombas, y tanto  Owner  como  Wiffis me responden al máximo, tanto a mí como a cada vez mayor número de pescadores.

Sin más me despido hasta la próxima, espero que con más y mayores capturas , un saludo.







domingo, 1 de febrero de 2015

EN BUSCA DE NUEVAS EMOCIONES...

Uno siempre siente curiosidad ante nuevas modalidades de pesca, bien por cambiar de aires, compañeros de pesca, ó simplemente  por sentir otro tipo de sensaciones y experiencias, que al fin y al cabo, son las que nos hacen enriquecernos y crecer como pescadores.

Hace dos años comencé con el spinning y me enganchó, después pasé por los rios de Sierra Nevada a buscar las esquivas y escasas truchas comunes de la mano de mi primo Álvaro y me fascinó.

Esta temporada pasada me propuse entre otras cosas practicar una modalidad en auge en los últimos años, no es otra que la del calado de cebo, o como lo han bautizado recientemente el surfkayak.

Modalidad polémica en algunos círculos puristas del surfcasting tradicional por catalogarla algunos de poco deportiva. Yo mismo cuando comenzaron las primeras fotos, los primeros vídeos de la gente que la practicaba, me preguntaba muchas cosas,  ¿Como lo harían, con que finalidad? Y he de reconocer que veía este tipo de pesca un poco alejado de lo que a mí me gustaba realmente.

Lejos de criticar gratuitamente a nada ni a nadie, como me da la impresión que está haciendo últimamente mucha gente, creo que más por desconocimiento que por convicción, o simplemente porque le ha tocado compartir pesquero con algún pescador inexperto en la técnica del calado de cebo, que ha terminado molestando a los demás pescadores, o muy posiblemente porque le halla tocado ver como su cubo estaba vacío mientras que en el de los "listillos" del kayak rebosaban unas buenas colas de peces. !!Ojo el Kayak no garantiza el pescado¡¡

Decidí este verano pasado salir y probar este tipo de pesca, y con quien mejor descubrir sus pros y sus contras que con dos de los mejores pescadores que hay ahora mismo en esta modalidad.

Me consta , pues llevo varios años hablando con ellos y siguiendo su evolución en esta modalidad, que  casi todo lo que saben lo han aprendido a base de bolos, pruebas, aciertos, fracasos y mucho mucho esfuerzo, ya que no había mucho escrito en ninguna revista, foro o web como pasa en otras modalidades.

No son otros que Antonio García (MACHADO) y Antonio (CORDOBILLA).


Junto a ellos tuve la suerte de poder compartir este verano un par de jornadas, ambas con resultados muy dispares.
Si bien la primera fué una de las jornadas más agotadoras de mi vida, fué también de las más divertidas. Varias Doradas de muy buen tamaño, dos sargos reales, varias sueltas de sargos y alguna dorada, y un  gran palometón fueron el resultado de esta jornada difícil de repetir. Si bien ese día lo que más me impactó no fué lo que salió, sino lo que perdí.






Tras calar una tira de  choco me senté a esperar mirando con poca fé la caña. Cuando menos me lo esperé Machado me avisa que la caña va a salir volando, al mirar vi la caña arqueada hasta el infinito sacando pelo con el carrete bastante apretado, la tomé en la mano y no podía sacarla del pincho, tube que arrancar todo el pincho de la arena para poder cogerla, a los pocos segundos el hilo rozó en una piedra y reventó. Buff menudo torpedo, menuda picada, la cosa prometía.


Con los nervios a flor de piel y para masticar lo que había vivido me puse ha hacer un poco de spinnig, consiguiendo capturar una palometa de un tamaño bastante bueno para el vivo, no me lo pensé dos veces, anzuelos al lomo,  y a remar. 

La dejé a unos 200 m, cuando regresaba veo que Antonio coge mi caña y empieza ha hacerme gestos, no lo podía creer, no llevaba la caña ni un minuto en el agua y ya había picado un nuevo pez, tras hacerme Antonio los primeros metros salí del agua y tomé la caña, no sabíamos muy bien lo que era, ya que al ser un montaje corredizo.....por fin llegó el plomo a la grapa, tras recoger bastantes metros de hilo, y fué cuando dijo aquí estoy yo. 


Menudas carreras, embestidas a apenas unas decenas de metros, tras ir cansando al pez lo fuí acercando y en repetidas ocasiones lo vimos, se trataba de un palometón, al menos tan bueno como el de Antonio, o quizás algo mayor, era ver la orilla y se metía 50 o 60 metros para adentro sin poder frenarlo. En una de las arrancadas partió la línea, el motivo, a saber, nudo mal echo, línea en mal estado rozada por la pelea anterior.., total algo falló y me privó de tan ansiado pez, pero al menos los disfruté un buen rato y pudimos verle la cara varias veces.



Ese día a pesar de habérmelo pasado muy muy bien, y poder compartirlo con estos dos amigos y mi padre que nos acompañaba, no pude pegar ojo pensando en la forma que la caña se dobló con esas dos bestias, y es que tantos metros de hilo entre el pez y nosotros sorteando toda clase de sitios donde poder perder un pez se hacen molto longos, jeje. Ya había sacado grandes peces a surfcasting y spinning, pero fué algo distinto, senti que no era yo el que tenía todo el control de la       situación, ya que había muchos factores que no podía controlar.





En la segunda jornada ansiábamos repetir un día como el anterior, pero nada más lejos de la realidad, todo el día transcurrió sin picada hasta que cuando todos estábamos recogiendo una caña se destensó y Antonio sacó una pequeña dorada de apenas 1.5 kg , la cual se tragó un titón enorme con un 6/0 , dió una pelea en el rebalaje digna atípica para una dorada de ese tamaño. Aunque se sacó esa pieza, la sensación fué de bolo absoluto.





Total en dos días tomé una de cal y una de arena, pues no es tan fácil como algunos se creen, eso de meter el cebo y sacar pescado, si hablamos de pescado de porte, claro está, y eso que iba con dos expertos en este estilo de pesca. Cuanta ignorancia emanan algunas críticas nada constructivas de  hacia esta modalidad,  de gente que nunca la ha probado.




El verano pasó y el deber manda, así que dejamos un poco apartada esta modalidad para seguir con el surfcasting, esperando ansiosamente un nuevo contacto con ella para seguir aprendiendo y sacar mis propias conclusiones, que al fin y al cabo son las que me valen para juzgar algo.

En las próximas entradas y cuando el tiempo lo permita narraré lo sucedido hace poco en un nuevo asalto en busca de nuevos peces, y esta vez, a la tercera si fué la vencida...MI PRIMER DENTEX

Un saludo a todos.