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martes, 24 de febrero de 2015

Mi primer Dentex

Como ya expuse en la anterior entrada, esta temporada me propuse tomar contacto con el surfkayac, para conocer desde dentro los entresijos de esta modalidad.

Cada día he aprendido cosas nuevas, lo que se debe hacer y lo que no, aunque puede parecer algo muy simple os aseguro que no lo és, al menos para mí.  Todo empieza con la adaptación del material de pesca, cualquier caña de surfcasting convencional de acción algo dura nos valdría, bobinas de gran capacidad en el caso de usar nylon o algo menos profundas si se usa trenzado. En cuanto a los montajes para anzuelar el cebo, eran muy parecidos a los que yo usaba para la pesa de la lubina con cebo vivo, eso sí, un poco sobredimensionado, pasando de anzuelos 4/0 a los 6/0, de triples del nº4 a triples del nº1 y de una patilla del 0.40 a otra del 0.52-0.62.



OWNER 5180 SSW
OWNER 5169 AKI TWIST








OWNER 5111 CUT SSW



OWNER STX-58 TAFF WIRE



OWNER ST-66TN












Si algo me han repetido los dos Antonios, sobre todo el que se apellida como el poeta, es que no ay que escatimar en calidades, sobre todo en líneas de pesca y anzuelos, siendo éstos creo la parte más importante de todo el conjunto. Anzuelos robustos, generosos en tamaño, muerte y sumamente afilados serán nuestros mejores aliados a la hora de asegurar las picadas, pues como he podido comprobar son bastantes más los que se pierden que los se sacan.


Tras pasar el otoño y parte del invierno fuera por estudios y trabajo, regresé a casa como el turrón, por Navidad, con un mono de pesca y sobre todo de caza que no me aguantaba a mí mismo, ya que este año por decisión propia he dejado de lado la caza para ocuparme de otros asuntos, por suerte para la fauna de las sierras granadinas.

 Entre polvorón y polvorón,  Antonio sabiendo las ganas  que tenía de coger un dentón me propuso una salida para tentarlos. Después de saber los resultados que había tenido semanas anteriores, y decirme que la cosa no pintaba mal recogí el guante que me arrojó con gusto y organizamos la salida.  Estaba nervioso, quería tenerlo todo listo, bobinas, hilos, bajos, aparejos, en fin todo, e ir preparado para que no tuvieran que esperarme mucho y meter los cebos en cuanto despuntara  el día y no perderme la hora buena.

Se acercaba el día  las noticias no podían ser mejores, a Machado y a mí se nos unían Cordobilla  y Ángel. La cosa pintaba bien y la compañía iba a ser inmejorable. 

Había que ir a pescar, pero antes había que coger el cebo. Alguna vez Antonio me había dicho que si era difícil el hacerse con un buen dentón, más difícil aún era el coger un buen cebo, y es que a veces no es fácil dar con el cebo que queremos y en el tamaño que queremos.

Dicho y echo, 100 km para intentar coger el cebo ("esto no está pagao") la tarde de antes.  Algún calamardo, alguna sepia, algún pulpo o algún pez vivo era nuestro objetivo. La tarea no era fácil , ya que había que coger el cebo para 4 pescadores (esta vez nos tocó a Antonio y a mí).

La suerte estuvo de nuestro lado y en apenas 3 horas teníamos una  nevera con suficiente cebo vivo, tocaba dar la noticia a los compañeros de que cebo había, otra cosa es que aguantara vivo hasta el día siguiente. Tocaba desandar los 100 km con los oxigenadores a todo trapo y dejarlos descansar hasta la madrugada.

Suena el despertador, las 3:45 y lo primero hablar con Antonio para ver si el cebo seguía vivo, tras confirmarlo lo recojo y cargamos todo, alguna baja se había producido en la nevera, por lo que decidimos coger algo de cebo congelado por si las moscas.

Parada en el 24 h donde nos espera Cordobilla, tras ese café que sabe a rayos bebido de 1 sorbo como si fuera tequila, pasamos a recoger a Ángel, ya solo quedaba carretera y manta.

LLegada al pesquero y despliegue de medios, con las cañas montadas y todo preparado, metemos los cebos para adentro con la ayuda del kayak, las sensaciónes son buenas, el agua me gusta, el pedregal me encanta y sobre todo no oigo a Cordobilla ni Antonio diciéndome que no me tuerza tanto (ya va uno remando medio bien). En cuanto lo veo oportuno suelto los cebos y para tierra.
Bonita instantánea que consiguió captar Antonio.

La mañana transcurrió muy tranquila, hacía un día de mangas cortas y la compañía era inmejorable, a pesar de la poca actividad de los peces la mañana se me pasó volando.

Ángel  intentaba sacar algún vivo con su caña de pulso, Machado y yo  andábamos empatillando algunos triples y Cordobilla.... bueno, Cordobilla rabiando como siempre jejeje.





Si bien no estaba siendo una jornada muy fructífera, si estaba siendo bastante enriquecedora, pues cuando se juntan a debatir 4 pescadores siempre sale algo positivo. Llegó la hora de comer y como no podía ser de otra forma , los peces sienten la misteriosa necesidad de comer en el mismo momento que el pescador, a la misma vez que yo le metía  el diente a un bocata, un pez hizo lo propio con el cebo, dando una bonita picada doblando la caña poco a poco, no cabía duda,, la picada era constante y el pez estaba clavado.

Llego a la caña y estaba sacando hilo, recuerdo los consejos que me habían dado y manos a la obra, tras una buena clavada, el pez sintió mi presencia y buscó refugio con unos cabezazos dignos de un gran pez, poniendo al límite la resistencia del hilo. Había que bombear con fuerza, había que ser rápido para evitar que se encuevara, pero con estos peces no siempre es posible salvar los cientos de cuevas, rajas, algares o aristas que se encuentra por el camino. 


Hasta 3 veces se encuevó, le pelea me estaba resultando más complicada de lo que me pensaba. Con un poco de suerte y algo de paciencia conseguí sacarlo de su última fortaleza,  cerca de la orilla y ya con pocos obstáculos por delante pude poner en seco a un hermoso dentón.


Sin duda vendió muy cara su dentadura. Para ser el primero no estaba nada mal, había visto los bonitos colores de este pez en fotos, pero en vivo era aún mucho más bonito. Con la alegría que tenía encima solo quedaba celebrarlo con los compañeros y aguantar sus bromas,


Si bien sacar un pez de estos siempre se recuerda, mi primer dentón siempre será especial, ya que he tenido la suerte de poder compartir este bonito momento con 3 magníficos pescadores y  3 buenos amigos, a los cuales les quiero dedicar esta captura. Mención especial  a Machado, ya que sin sus consejos y sobre todo sin su constancia seguramente hubiera tardado mucho más tiempo en tachar al dentex de mi lista de especies.

Ángel Miranda, Antonio Machado,  Antonio Cordobilla y un servidor
Sin duda la experiencia con el kayak ha sido buena y gratificante, ya que abre ante el pescador un gran abanico de especies impensables para el pescador de orilla, o al menos muy poco probables.
No solo la distancia es la ventaja de este método, para mí lo más importante es que puedes alejar de la orilla un cebo muy voluminoso y soltarlo en perfecto estado. De no ser así, nunca podría lanzarse un cebo de estas características y mucho menos aún que llegara al agua medianamente en buen estado,  aunque fuese solo a  unas pocas decenas de metros.

Seguramente volveré a practicarla, en cuanto pueda o tenga ocasión, sobre todo para buscar especies mucho menos comunes y raras desde costa, mientras tanto seguiremos intentando engañar alguna sardinilla siempre que e pueda.

Espero os  halla gustado, un saludo y hasta la próxima.













domingo, 1 de febrero de 2015

EN BUSCA DE NUEVAS EMOCIONES...

Uno siempre siente curiosidad ante nuevas modalidades de pesca, bien por cambiar de aires, compañeros de pesca, ó simplemente  por sentir otro tipo de sensaciones y experiencias, que al fin y al cabo, son las que nos hacen enriquecernos y crecer como pescadores.

Hace dos años comencé con el spinning y me enganchó, después pasé por los rios de Sierra Nevada a buscar las esquivas y escasas truchas comunes de la mano de mi primo Álvaro y me fascinó.

Esta temporada pasada me propuse entre otras cosas practicar una modalidad en auge en los últimos años, no es otra que la del calado de cebo, o como lo han bautizado recientemente el surfkayak.

Modalidad polémica en algunos círculos puristas del surfcasting tradicional por catalogarla algunos de poco deportiva. Yo mismo cuando comenzaron las primeras fotos, los primeros vídeos de la gente que la practicaba, me preguntaba muchas cosas,  ¿Como lo harían, con que finalidad? Y he de reconocer que veía este tipo de pesca un poco alejado de lo que a mí me gustaba realmente.

Lejos de criticar gratuitamente a nada ni a nadie, como me da la impresión que está haciendo últimamente mucha gente, creo que más por desconocimiento que por convicción, o simplemente porque le ha tocado compartir pesquero con algún pescador inexperto en la técnica del calado de cebo, que ha terminado molestando a los demás pescadores, o muy posiblemente porque le halla tocado ver como su cubo estaba vacío mientras que en el de los "listillos" del kayak rebosaban unas buenas colas de peces. !!Ojo el Kayak no garantiza el pescado¡¡

Decidí este verano pasado salir y probar este tipo de pesca, y con quien mejor descubrir sus pros y sus contras que con dos de los mejores pescadores que hay ahora mismo en esta modalidad.

Me consta , pues llevo varios años hablando con ellos y siguiendo su evolución en esta modalidad, que  casi todo lo que saben lo han aprendido a base de bolos, pruebas, aciertos, fracasos y mucho mucho esfuerzo, ya que no había mucho escrito en ninguna revista, foro o web como pasa en otras modalidades.

No son otros que Antonio García (MACHADO) y Antonio (CORDOBILLA).


Junto a ellos tuve la suerte de poder compartir este verano un par de jornadas, ambas con resultados muy dispares.
Si bien la primera fué una de las jornadas más agotadoras de mi vida, fué también de las más divertidas. Varias Doradas de muy buen tamaño, dos sargos reales, varias sueltas de sargos y alguna dorada, y un  gran palometón fueron el resultado de esta jornada difícil de repetir. Si bien ese día lo que más me impactó no fué lo que salió, sino lo que perdí.






Tras calar una tira de  choco me senté a esperar mirando con poca fé la caña. Cuando menos me lo esperé Machado me avisa que la caña va a salir volando, al mirar vi la caña arqueada hasta el infinito sacando pelo con el carrete bastante apretado, la tomé en la mano y no podía sacarla del pincho, tube que arrancar todo el pincho de la arena para poder cogerla, a los pocos segundos el hilo rozó en una piedra y reventó. Buff menudo torpedo, menuda picada, la cosa prometía.


Con los nervios a flor de piel y para masticar lo que había vivido me puse ha hacer un poco de spinnig, consiguiendo capturar una palometa de un tamaño bastante bueno para el vivo, no me lo pensé dos veces, anzuelos al lomo,  y a remar. 

La dejé a unos 200 m, cuando regresaba veo que Antonio coge mi caña y empieza ha hacerme gestos, no lo podía creer, no llevaba la caña ni un minuto en el agua y ya había picado un nuevo pez, tras hacerme Antonio los primeros metros salí del agua y tomé la caña, no sabíamos muy bien lo que era, ya que al ser un montaje corredizo.....por fin llegó el plomo a la grapa, tras recoger bastantes metros de hilo, y fué cuando dijo aquí estoy yo. 


Menudas carreras, embestidas a apenas unas decenas de metros, tras ir cansando al pez lo fuí acercando y en repetidas ocasiones lo vimos, se trataba de un palometón, al menos tan bueno como el de Antonio, o quizás algo mayor, era ver la orilla y se metía 50 o 60 metros para adentro sin poder frenarlo. En una de las arrancadas partió la línea, el motivo, a saber, nudo mal echo, línea en mal estado rozada por la pelea anterior.., total algo falló y me privó de tan ansiado pez, pero al menos los disfruté un buen rato y pudimos verle la cara varias veces.



Ese día a pesar de habérmelo pasado muy muy bien, y poder compartirlo con estos dos amigos y mi padre que nos acompañaba, no pude pegar ojo pensando en la forma que la caña se dobló con esas dos bestias, y es que tantos metros de hilo entre el pez y nosotros sorteando toda clase de sitios donde poder perder un pez se hacen molto longos, jeje. Ya había sacado grandes peces a surfcasting y spinning, pero fué algo distinto, senti que no era yo el que tenía todo el control de la       situación, ya que había muchos factores que no podía controlar.





En la segunda jornada ansiábamos repetir un día como el anterior, pero nada más lejos de la realidad, todo el día transcurrió sin picada hasta que cuando todos estábamos recogiendo una caña se destensó y Antonio sacó una pequeña dorada de apenas 1.5 kg , la cual se tragó un titón enorme con un 6/0 , dió una pelea en el rebalaje digna atípica para una dorada de ese tamaño. Aunque se sacó esa pieza, la sensación fué de bolo absoluto.





Total en dos días tomé una de cal y una de arena, pues no es tan fácil como algunos se creen, eso de meter el cebo y sacar pescado, si hablamos de pescado de porte, claro está, y eso que iba con dos expertos en este estilo de pesca. Cuanta ignorancia emanan algunas críticas nada constructivas de  hacia esta modalidad,  de gente que nunca la ha probado.




El verano pasó y el deber manda, así que dejamos un poco apartada esta modalidad para seguir con el surfcasting, esperando ansiosamente un nuevo contacto con ella para seguir aprendiendo y sacar mis propias conclusiones, que al fin y al cabo son las que me valen para juzgar algo.

En las próximas entradas y cuando el tiempo lo permita narraré lo sucedido hace poco en un nuevo asalto en busca de nuevos peces, y esta vez, a la tercera si fué la vencida...MI PRIMER DENTEX

Un saludo a todos.









viernes, 9 de enero de 2015

Calentando motores en buena compañía.



Buenas a todos amig@s por diversos motivos estoy teniendo muy poco tiempo para ir a pescar, muy pocas  salidas en los tres últimos meses, y como el tiempo manda no siempre está el agua como nos gustaría, si bien las últimas jornadas han sido y seguirán siendo dedicadas  a la búsqueda de la reina de la espuma, la reina del surfcasting invernal y las noches frías, que como la mayoría sabéis me refiero a la lubina, róbalo o llobarro.






Este principio de temporada invernal  ha estado marcado por la aparición de las algas en cuanto se movía un poco el agua, así que ha sido difícil arrancar algún pez.  Por otro lado apenas un par de temporales, muy pocos para estas fechas, y muy poco frío, por lo que la temperatura del agua no está en su punto aún.


Por mi parte la cosa ha estado regular, consiguiendo solo algún robalete mediano, y algunos de poca talla  que se fueron por donde vinieron, salpicados de alguna baila de buen tamaño y algún que otro sargo, que aunque han sabido a poco, han maquillado algún que otro bolo jeje.










Pero si bien yo no he tenido el tino necesario para hacerme con un buen tarugo, en esta ocasión han sido mis compañeros de pesca los que acertaron de lleno.


En una de las salidas más complicadas que recuerde debido a  la corriente y sobre todo las algas, mi compañero y amigo Manuel Aljama (Lolo para los que tenemos el privilegio de llamarle amigo) se colgó este pedazo de robalo, con el que abría la lata de los tarugos invernales, y que fué justa recompensa a la cabezonería no solo de Lolo, sino también de Jesús y un servidor que aguantamos estoicamente lo laboriosa que estuvo el agua.









 En estos días así, solo un buen puntero, y sobre todo un buen fluorocarbono, atado a un buen anzuelo cebado generosamente serán los únicos garantes de que nuestros cebos estén pescando cuando pasa el pez por nuestro puesto.




En  otra salida de las pocas que hemos echo, el turno fué de Sergio Gallego, un buen amigo y  consumado pescador  a spinning que ya sabe lo que es sacar tarugos con cañitas de juguete, y que este año le ha picado el gusanillo del surfcasting (pobre de él).

 Ante este nuevo reto que se planteaba he intentado ayudarle en todo lo que he podido y lo mejor que he sabido, tal como él hizo en su día conmigo cuando fuí yo, el que acudió a él y a su hermano Jose Manuel, en busca de consejos sobre la pesca con señuelos.



Como no puede ser de otra forma puse todo mi empeño para que todo saliera bien, y aunque aún le falta limar algunas cosillas y afianzar algunas cosas aprendidas solo le costó jornada y media el hacerse con un hermoso robalote, tras una bonita pelea en dos cuartas de agua, que sin lugar a dudas tardará en olvidar. Para maquillar el resultado nos hicimos con otro par de robaletes, que pusieron la guinda a otra jornada más de pesca.






Sin más que contaros me despido de todos vosotr@s hasta la próxima.






domingo, 16 de noviembre de 2014

Spinning Otoñal

Todos los aficionados al spinning esperamos que por fin pase el verano, que por fin se desalojen las zonas más transitadas por bañistas y pescadores ocasionales, con el ánimo de encontrarnos los pesqueros lo más tranquilos posibles. Es en esta fecha, el otoño cuando normalmente el pescado sube a comer a superficie, formando pajareras, deleitándonos con unas picadas espectaculares si los buscamos con señuelos de superficie, paseantes y poppers principalmente. La pesca en superficie ha despertado un gran interés entre los aficionados últimamente, dejando mucha gente de lado la tradicional bombeta y el ragloo para pasarse a los señuelos duros (mucho más selectivos). También el uso de equipos más específicos y ligeros ayuda a ello, ya que mover los distintos tipos de señuelos tiene su técnica, que sin ser difícil  es un poco costosa al principio y sobre todo agotadora para el pescador.

En esta ocasión el día tenía aguas muy claras y estaba soleado, ello nos llevaba a tomar una serie de precauciones  a la hora de pescar.  Lo primero usar señuelos de un color muy natural, colores ayu,  ghost minow, colores translúcidos, para mí los mejores en estos días soleados

Tango Dancer 115 en colores propios para aguas claras.
Como no puede ser de otra forma deberemos pescar lo más fino que podamos para engañar al pez. Si no se tiene en cuenta esta serie de detalles, es muy posible que obtengamos el rechazo del pez como respuesta en el último segundo.



En este caso el señuelo usado para dar caza a esta bonita lubina fué un paseante, armado con poteras Owner ST-41TN y un trenzado wiffis infinity, terminado en un bajo fluorocarbono wiffis Invisible del 0.27. Un material en el que confío ciegamente, al igual que ya lo hacen muchos pescadores.

La picada no se hizo esperar y a los pocos lances la lubina tomó el señuelo a la primera, sin fallo ninguno, tras una bonita pelea pude ponerla en seco. Con esta foto me despido de vosotros hasta la siguiente, un saludo y suerte a tod@s en vuestras próximas jornadas.


sábado, 18 de octubre de 2014

Robalete veraniego

En esta ocasión os cuento lo sucedido este verano un día cualquiera, de esos que no sabe uno muy bien donde ir, bien por las algas, las mareas o bien porque no se esté dando el pescado en algún sitio conocido. Uno de  esos días inciertos en los que el tiempo no está bueno para casi nada con el agua medio achocolatada debido al viento de NW, viento que deja las aguas en Huelva bastante feas.

Ante este panorama decidí ir a pescar a la playa del coto Doñana, un paraje de incalculable belleza y valor natural, en el cual uno puede relajarse hasta tal punto de no ver a nadie en todo el día, apenas los 4x4 de la guardería y poco más. El silencio solo es roto en algunas ocasiones por los correlimos en su ir y venir por la orilla, o bien por cualquier habitante de la zona. Un lugar recomendable 100% para relajarse e intentar hacerse con alguna corvina, chova o lubina.

Pues bien al lío, al ser una zona en la cual la pesca nocturna está prohibida, decidí meterme bien tempranito y pegarme andando un ratito hasta ver una gola o algo que llamase mi atención y me dijera que sería un buen puesto. Lamentablemente el paseo se convirtió en una huida en toda regla de trasmallos, ya que estaba abarrotado. Anduve casi una hora hasta que llegué a una zona aparentemente libre de ellos, Justo delante de uno de los chozos de pescadores que allí habitan, tras charlar con el, me confirma que no hay trasmallo y que hasta las 7 o las 8 de la tarde no iría a echarlo, así que me dispuse a montar. Tras un ratito pescando este "señor" se acercó amistosamente a compartir una cervecita bien fresquita, a la cual no pude decir no. Tras unos minutos charlando y discutiendo sobre los mejores vientos allí para la pesca, una de las cañas, la que tenía más cerquita lanzada, da una buena picada y dejó el hilo en banda, pensé en una dorada, pero tras clavar sabía ya bien lo que era, se dejó venir a la orilla, para ya ahí meterse en una gola y hacerse fuerte, tras unas idas y venidas  pude sacar esta preciosa lubina, la cual no me esperaba ni mucho menos, ya bien entrado el verano, pero que sin duda me dió una buena alegría ya que ese día fuí a ver que salía.



Tras las felicitaciones del pescador, me dispuse a encarnar un nuevo cebo, no pasaron dos minutos, voy a lanzar de nuevo y veo que este señor ya no estaba, miro a la derecha buscándolo y veo como a toda prisa amarra la barca al 4x4 y se tira al agua, no me lo podía creer, me estaba calando el trasmallo  a 50 metros de mis cañas.




 ¡¡¡INCREIBLE!!! no sin antes, llamar a los del chozo siguiente que salieron rápidamente ha hacer lo propio.  Total al regresar de hacer la faena se metió en su chozo sin mediar palabra ni gesto alguno. 







Bufff, pues nada señores a recoger bártulos tras apenas dos horas de pesca y pegarme otra caminata de una hora con los cuernos bien retorcidos, menos mal que los coletazos de la lubina aún viva en la nevera me iban alegrando el paso.



ç
  Respeto 0 el de este colectivo con los demás usuarios de la playa, y la vista bien gorda  de las autoridades que me fuí encontrando por el camino de regreso y fuí informando de lo sucedido.
(Seprona y Agentes de Medio Ambiente).

En fin, un poco enfadado por lo sucedido me despido hasta la próxima, saludos...











lunes, 1 de septiembre de 2014

Mantelina a Surfcasting



Tras algún tiempo sin poner escama por aquí ya que ando muy liado con el trabajo, he sacado un hueco para poner el resultado de la última salida a surfcasting junto a mi amigo Lolo. En este caso se produjo en aguas gaditanas tras hacerle una visita para pasar con él el fin de semana. Aunque la jornada no iba dirigida a la búsqueda de este merodeador de los fondos marinos, sino a los escualos que algunos afortunados han tenido la suerte de clavar en estas últimas semanas por el litoral gaditano.
 Esta jornada me sirvió para seguir poniendo a prueba algunos de los materiales que sigo probando, no son otros que los anzuelos Owner, los hilos Wiffis y el fluorocarbono también Wiffis. Cada día me sorprende más lo bien que van estos anzuelos y sobre todo el fluorocarbono.

Boga, Owner 5180 y fluorocarbono wiffis 0.62

La noche transcurrió sin picadas, con mucho roamen que no daba ningún respiro, cada vez se notaba más  la humedad,  y se estaba más cómodo bajo la sombrilla y la butaca cuando de repente un trapiluz voló, marcando picada. Tras alumbrar el puntero y verlo doblado y sacando pelo en una picada realmente bonita, corro y clavo, unas fuertes carreras y cabezazos me hicieron pensar que un cazón había tomado el engaño, pero tras unos minutos notaba como se aplastaba hacia el fondo lo que me hizo pensar que se trataba de un chucho. Tras unos largos minutos pude ponerla en seco con un pelo del 0.25 (Wiffis X-Bond), y contemplar que se trataba de una mantelina y no un chucho, lo cual me sorprendió bastante ya que era la segunda que veía en mi vida, la otra la sacó Machado curiosamente con el mismo cebo.








Tras desanzuelarla no sin dificultad y las fotos de rigor volvió sana y salva por donde vino este majestuoso pez. Dejo aquí enlace del vídeo.


https://www.youtube.com/watch?v=5V4hzOsrXuI











domingo, 17 de agosto de 2014

Preparando la artillería.

Si hay una cosa que todo pescador de spinning debe revisar con mimo, es el estado de las anillas y los triples, solo así nos evitaremos sustos cuando tengamos la suerte de clavar un buen pez que los ponga a prueba.  Alicates, anillas, buenos triples y un poco de aburrimiento es lo único que necesitamos para ponerlos a punto . En mi caso uso los triples Owner ST46 TN para los  Gekito Jigs y señuelos dedicados a la pesca de la lubina. Pero cuando se trata de armar a los "tochos" destinados a la pesca en superficie de peces malos, utilizo unos triples extra fuertes y muy muy afilados, no son otros que los Owner ST56 TN y los nuevos Owner STX58 TN construidos en Taff Wire, un material super resistente y ultraligero.  En apenas una horita ya están todos preparados para la batalla, espero que pronto algún pez los ponga a prueba, seguro que respondes a la perfección.


Gekito Jig 30g y Owner ST46 nº4


Owner ST 56TN y STX 58