Verano atípico para mí,
tras 4 años sin poder cazar en
verano este año me he desquitado con algunas salidas en media veda junto a los
amigos de siempre.
Así las jornadas para la pesca han quedado resumidas en muy
pocas y contadas ocasiones, más que nada para echar el día con amigos, ya que
estas fechas a mi son las que menos me gustan para estar en la playa,
debido al excesivo calor y la aglomeración de gente de día, y a los
mosquitos y la falta de capturas de talla por la noche.
Con todo esto siempre hay alguna playa retirada o algún
roqueo donde poder aprovechar las horas más frescas de la mañana.
En esta ocasión fuimos a calar algo de cebo a
ver si se mostraba activo
algún depredador veraniego como chovas y palometones.

Cuando llegué me cedió la caña y empezó el combate, los
primeros amorrones hacían presagiar que no era mala pieza, pero su
comportamiento era distinto al de un pelágico, en un momento y ante la
resistencia que oponía pensamos que se trataba de algún tipo de raya o
chucho grande, ya que hasta en dos ocasiones hizo el amago de encuevarse o aplastarse,
pero tras forzarlo un poco y poner al límite el fluorocarbono Wiffis del 0.62
conseguí darle la vuelta y sacarlo de donde se hubiera escondido.

Esta pesca me engancha cada vez más ya que
las sorpresas que se lleva uno son muy gratificantes y se aprende a diario.
En este caso el montaje usado fue línea trenzada Wiffis
Infinity del 0.30mm, bajo de línea Wiffis Flexor del 0.70 y para la gameta como ya he comentado
Fluorocarbono Invisible Wiffis del 0.62 anudado a dos triples Owner ST-66 del número
1. Sin lugar a dudas para este tipo de
pesca se necesitan materiales a prueba de bombas, y tanto Owner
como Wiffis me responden al
máximo, tanto a mí como a cada vez mayor número de pescadores.
Sin más me despido hasta la próxima, espero que con más y
mayores capturas , un saludo.